Estilo de vida
El contacto posterior puede alargar el proceso más de lo pensado.
Por Alexander Calero
Actualizado: 25 de enero de 2026

Anuncio
Olvidar a una expareja no tiene una “fecha fija” para todos. En 2025, investigadores de la Universidad de Illinois (EE. UU.) analizaron cómo cambia el apego emocional después de terminar una relación y cuánto tarda el cerebro en colocar a esa persona “en el pasado”.
Anuncio
Para el análisis, los autores estudiaron a 320 adultos que habían tenido relaciones de al menos dos años y que ya habían finalizado. A través de cuestionarios, evaluaron el nivel de apego, si existía contacto con la expareja, si iniciaron nuevas relaciones y cómo percibían emocionalmente a otras personas.
¿Cuántos años dura el vínculo emocional, según los resultados?
Anuncio
Los datos apuntan a un promedio de 4,18 años para que una expareja sea percibida como alguien “del pasado”. Sin embargo, la disolución completa del lazo emocional podría tardar cerca de ocho años.
Los investigadores advirtieron que el proceso no es igual para todos y que, en ciertos casos, los sentimientos pueden no desaparecer del todo. El factor más determinante para que el vínculo se mantenga fue seguir en contacto, incluso de manera esporádica.
Por qué el cerebro se “engancha” al recuerdo
Desde la neurociencia, se explica que una expareja no es solo un recuerdo: durante la relación esa persona pudo funcionar como un apoyo emocional, reducir estrés y activar el sistema de recompensa.
Por eso, estímulos cotidianos como canciones, lugares, fotos o fechas pueden reactivar circuitos emocionales y hacer que el apego se prolongue, incluso cuando ya no existe contacto directo.
Paso a paso: qué suele ayudar a “soltar” más rápido
Especialistas señalan que el duelo amoroso también implica reconstruir la identidad sin la otra persona. Entre los puntos que más influyen en el avance del proceso están:
• Reducir el contacto y los “recordatorios” (mensajes, revisar redes, conversaciones recurrentes).
• Crear rutinas nuevas y recuperar espacios propios (amistades, hobbies, metas personales).
• Aceptar que habrá altibajos: recordar no significa retroceder, pero quedarse “anclado” sí puede estancar el avance.
• Buscar apoyo si el malestar se mantiene y afecta el día a día.
La clave, según el estudio, es que el cerebro necesita tiempo y menos estímulos que reactiven el vínculo para terminar de ubicar a esa persona como parte del pasado.
659 vistas
426 vistas
329 vistas
277 vistas
Desarrollado por OromarTV · Todos los derechos reservados · Ecuador, 2025